27 de noviembre de 2010

EL EUCALIPTO



El eucalipto es un árbol de gran porte que procede de Australia y Tasmania. Por su rápido crecimiento es frecuente encontrarlo en toda la cuenca mediterránea, América del Sur y grandes zonas de Asia.
Alcanza los 35 metros de altura, pudiendo llegar hasta los 100 metros en su lugar de origen. La corteza de su tronco se rompe espontáneamente en grandes láminas. Sus hojas son alargadas y algo curvadas. Forma unos grandes botones florales y el fruto es una cápsula con varias semillas. Las hojas de las ramas adultas se recolectan cuando están perfectamente formadas.
La infusión y las inhalaciones de hojas de eucalipto son expectorantes y estimulan y descongestionan las células secretoras de la mucosa bronquial, por lo que también se utilizan en el tratamiento de la bronquitis, la neumonía y el asma.
Los vahos de eucalipto también protegen de las infecciones, ya que al inhalarse producen un efecto antiséptico, que también ayuda a bajar la fiebre, y son muy utilizados cuando se padece gripe e inflamaciones de garganta. Aplicados por vía externa, el aceite esencial alivia el dolor producido por el reumatismo.